Una mujer que se desplaza con muletas debido a múltiples cirugías y complicaciones de salud denunció este viernes la demolición de su pequeño puesto de comida por parte de autoridades municipales de San Francisco de Macorís, sin previo aviso ni orden legal formal.
La afectada, propietaria del establecimiento ubicado en las proximidades de un centro hospitalario de la ciudad, calificó el acto como un abuso de poder y señaló directamente al funcionario municipal Alex Díaz como responsable de la decisión.
La mujer relató con impotencia lo ocurrido: “Eso fue un abuso de poder de Alex. Yo hice esa ranchetica antes de que hicieran ese hospital; ni pensaban hacerlo cuando yo puse eso para sobrevivir. Soy una mujer sola con una hija y puse eso para vivir de eso. Y ya le vino con sus secuaces y me la tumbaron sin un papel y sin nada.”
Según explicó, su negocio operaba en esa zona desde aproximadamente el año 2010, mucho antes de que se construyera el centro hospitalario que actualmente colinda con el lugar donde funcionaba su puesto de venta.
La denunciante explicó que el puesto representaba su única fuente de ingresos para costear medicamentos, tratamientos oftalmológicos tras una operación de cataratas, atención para sus lesiones en las piernas y gastos básicos del hogar.
Su condición física agrava aún más la situación, pues la mujer reveló haber recibido tres impactos de bala en el pasado que le fracturaron el fémur, hueso que no ha logrado soldar correctamente a pesar de haber sido sometida a cinco intervenciones quirúrgicas.
Vecinos y testigos presentes durante el operativo respaldaron la versión de la afectada, señalando que las autoridades municipales actuaron de manera agresiva y se negaron a entablar cualquier tipo de diálogo con los residentes del área.
Un residente que intentó mediar durante la demolición narró lo ocurrido: “Me dijeron: ‘cállese, cállese’. Yo les respondí que cómo me iba a callar si ustedes andan armados… nosotros solo defendíamos el sustento de una señora que vendía sus desayunos ahí.”
El mismo testigo confirmó que los trabajadores municipales se presentaron al lugar portando armas, lo que intimidó a los vecinos que intentaban defender a la propietaria del establecimiento durante el operativo de demolición.
Hasta el cierre de este reporte, las autoridades municipales de San Francisco de Macorís no habían emitido ninguna declaración oficial justificando la demolición del puesto ni las circunstancias que motivaron el operativo realizado este viernes.

