En 18 días, Mario José Redondo Llenas saldrá de la cárcel Najayo-Hombres tras cumplir 30 años por el caso ocurrido en 1996.
Su liberación está programada para dentro de 18 días, marcando el cierre de una condena de tres décadas en el centro penitenciario Najayo-Hombres en San Cristóbal.

El caso de 1996 permanece en la memoria pública, especialmente por el hallazgo del cuerpo del menor José Rafael Llenas Aybar en Arroyo Lebrón, un día después del crimen.

Tras anunciarse su próxima salida, surgen cuestionamientos sociales sobre su reintegración y la capacidad de la sociedad para aceptar su regreso a la vida civil.
El contexto actual del país es muy distinto al de los años noventa, con cambios en infraestructura, tecnología, economía y mayor conectividad social en general.
El psiquiatra Héctor Guerrero Heredia sugirió que el exconvicto podría reinsertarse, aunque recomendó considerar salir del país, y afirmó: “Esta es una sociedad muy pequeña; todavía en ese círculo la clase media alta y la clase alta es muy, muy cerrada, y a ese muchacho lo único que le conviene es irse del país”, según declaraciones recientes.

La liberación se produce diez años después de la salida de su cómplice, Juan Manuel Moliné Rodríguez, quien cumplió una condena de 20 años y salió en 2016.
Informes penitenciarios indican que Redondo Llenas ha mantenido buena conducta en prisión y ha participado en actividades educativas y de orientación dentro del centro.
El caso también ha estado rodeado de teorías y alegaciones presentadas en el proceso judicial, incluyendo señalamientos no confirmados sobre posibles motivaciones y responsabilidades adicionales.

