Santiago- La ministra Faride Raful evalúa la reacción ciudadana tras un caso ocurrido en Santiago y plantea la necesidad de revisar comportamientos colectivos ante situaciones críticas.
La respuesta oficial ante el caso de Deivy Carlos Abreu Quezada ha generado un nuevo debate público, luego de que la funcionaria analizara la conducta social frente a los hechos registrados.
El incidente involucró a un conductor que fue perseguido por un grupo de personas hasta un recinto judicial, donde intentó resguardarse mientras avanzaba la situación.

“En la investigación que se ha hecho, no tenemos constancia de que ese ciudadano fuera a un destacamento. De hecho los videos están ahí y no hay constancia de que estuvo pidiendo ayuda en un destacamento”, dijo la ministra.
“Pasó por una vía donde había un puesto, pero NO SE DETUVO Y NO PUDO HABERSE DETENIDO en ese momento. Sí fue al Palacio de Justicia. Este es un hecho que como dije, nos ha consternado a todos. El tema de la violencia que estamos viviendo y la agresividad con la que los ciudadanos están reaccionando a algunas cosas, y cuando hacen causa común, es lo que realmente preocupa, como yo dije, también nosotros tenemos que ejercer una ciudadanía responsable”, dijo la ministra, lo que ha suscitado cuestionamientos.
La titular de Interior y Policía expresó inquietud por la difusión de imágenes en lugar de ofrecer asistencia, señalando que este comportamiento requiere una evaluación urgente por parte de la sociedad.

“Tenemos nosotros que razonar para ver qué tipo de sociedad queremos”, expresó la funcionaria, al referirse a la conducta observada durante el hecho.
Durante su intervención, también abordó lo que definió como una “cultura del desorden”, asociada al rechazo de normas y a la confrontación con autoridades en distintos escenarios.

Según explicó, este panorama representa un reto para la aplicación efectiva de políticas públicas dirigidas a fortalecer la seguridad y el orden social.
En otro aspecto, la funcionaria mencionó el impacto del uso de motocicletas, indicando que este tipo de vehículo está presente en el 75 % de los incidentes viales registrados.

Asimismo, señaló que estos vehículos también son utilizados con frecuencia en situaciones delictivas, lo que incrementa los desafíos en materia de control y regulación en el país.

