El caso de Deivy Carlos Abreu vuelve al centro del debate público tras las declaraciones de José Martínez Brito, quien desmintió de forma directa a Faride Raful sobre lo ocurrido durante los momentos en que la víctima buscaba auxilio.
Brito aseguró que existen videos que evidencian el paso del conductor frente a un destacamento policial, contradiciendo la versión oficial que había sido presentada públicamente por la funcionaria sobre ese momento específico de la persecución.

Según explicó, en las imágenes se observa cómo el ciudadano solicitaba ayuda sin recibir respuesta, mientras la situación continuaba agravándose y los individuos que lo perseguían mantenían su acecho sin ser detenidos.
El señalamiento también cuestiona la ausencia de registros formales, ya que se indicó que no e xiste certificación ni denuncia documentada sobre el paso de la víctima por el destacamento. Sin embargo, Brito insistió en que esa ausencia no invalida lo que muestran las grabaciones, las cuales considera pruebas clave del recorrido realizado.

Durante su intervención, el denunciante planteó interrogantes sobre la reacción policial, al indicar que en el video se aprecia la presencia de un agente que no intervino ante la evidente situación de riesgo que enfrentaba el ciudadano en ese momento.
Brito subrayó que no se solicitaban medidas severas, sino acciones disciplinarias básicas que garanticen atención efectiva ante llamados de emergencia, cuestionando que ningún agente iniciara seguimiento o intervención preventiva pese a la urgencia del momento.
En contraste, destacó la actuación de un miembro de seguridad del Palacio de Justicia, quien habría intervenido cuando el escenario ya se encontraba en un punto crítico, realizando dos disparos disuasivos dirigidos al pavimento con la intención de dispersar a los involucrados.

Ese mismo oficial fue señalado como el único que brindó apoyo directo a la víctima, además de haber contribuido a la identificación de los implicados en el caso, siendo su intervención descrita como determinante en el desenlace inmediato de los hechos.
La reacción ante los disparos no generó el efecto esperado de dispersión, situación que fue atribuida a la dinámica de tensión que ya predominaba en el área de parqueo del recinto judicial cuando se produjo la intervención.

Las afirmaciones de Martínez Brito colocan nuevamente el foco en la actuación institucional y los protocolos de respuesta policial, mientras el caso continúa bajo atención pública con énfasis en las evidencias visuales mencionadas y las responsabilidades derivadas de lo ocurrido.

