En seguimiento al caso del coronel Fausto Madé Ramírez, se reveló que el oficial se atrincheró en su residencia para evitar ser detenido, retrasando su arresto hasta las primeras horas de la mañana.
Así lo informaron los abogados de la joven querellante, Adonis Brito y Miguel Guerrero, quienes explicaron que el coronel permaneció dentro de su casa y se negó a salir ante la presencia de las autoridades.

Según Brito, la negativa del oficial a entregarse obligó a prolongar el operativo hasta que finalmente fue puesto bajo custodia tras la intervención de una unidad élite.
Los representantes legales confirmaron que la querella y la demanda fueron depositadas formalmente ante la fiscalía, por lo que el imputado será sometido al proceso judicial en las próximas horas.
Destacaron además que la joven víctima se mantiene firme en su decisión de continuar con el proceso, con el objetivo de que este caso siente un precedente institucional.

“Queremos que hechos similares no vuelvan a repetirse”, expresaron los abogados al referirse a la determinación de Charlizze Altagracia Hernández Monegro de llevar el caso hasta sus últimas consecuencias.
Los letrados revelaron también que existe otra persona querellada por agresiones atribuidas al mismo oficial, lo que amplía el alcance del proceso judicial en curso.
Reiteraron que el imputado cuenta con antecedentes de conducta cuestionable, incluyendo una suspensión en el año 2018 por agredir a un ciudadano en el sector Los Frailes.
Los abogados valoraron positivamente la actuación del Ministerio Público, señalando que ha llevado a cabo el proceso de manera transparente y conforme a lo establecido por la ley dominicana.

En otro desarrollo del caso, un video llegado a los medios muestra a la joven Charlizze Altagracia Hernández Monegro llegando a la Unidad de Atención Integral ubicada en la calle Puerto Rico de Santo Domingo Este.
Dicha sede es precisamente donde permanece detenido el coronel Madé Ramírez, quien fue capturado en horas de la madrugada tras la formalización de la querella en su contra.

La presencia de la víctima en el lugar marca una nueva etapa en el proceso judicial, mientras las autoridades avanzan en la determinación de las responsabilidades penales correspondientes.

