Gabriel Claros Álvarez

En Colombia, Gabriel Claros Álvarez, conocido como ‘Moño’, murió tras recibir un disparo en una trocha fronteriza de Cúcuta.

Su cuerpo permaneció durante tres días en el lugar, debido al temor generado por la presencia de hombres armados en la zona.

El hecho ocurrió en una trocha de Cúcuta

Gabriel tenía 42 años y había llegado al barrio El Escobal aproximadamente seis meses antes.

El hombre vivía solo y trabajaba como ayudante de construcción, aunque atravesaba períodos en los que no conseguía empleo estable.

El crimen habría ocurrido durante la noche del miércoles 19 de agosto, en una trocha conocida como La Isla.

Este paso comunica a Cúcuta con Ureña, en el estado venezolano de Táchira, y es reconocido por las condiciones de inseguridad que existen en el sector.

Nadie informó inmediatamente sobre lo ocurrido. Fue hasta la mañana siguiente cuando algunos habitantes encontraron el cuerpo y alertaron a las autoridades.

El primer intento para retirar el cuerpo

Durante la tarde del jueves 20 de agosto, una carroza funeraria llegó hasta el sitio para recoger los restos.

Los uniformados no habían podido ingresar previamente debido a las condiciones de seguridad.

Sin embargo, cuando los trabajadores funerarios llegaron, hombres armados salieron de la maleza y detuvieron el vehículo.

Los sujetos ordenaron a los trabajadores abandonar el lugar y señalaron que únicamente la Policía o el Ejército podían retirar el cuerpo.

La situación obligó a suspender el procedimiento y dejó nuevamente a Gabriel en la trocha.

Se produjo una confrontación armada

Al día siguiente, los uniformados regresaron al lugar alrededor del mediodía para intentar realizar el procedimiento.

En ese momento se registró una confrontación armada en la zona fronteriza.

Del lado colombiano no se reportaron personas heridas, mientras que medios digitales de Venezuela informaron que un uniformado venezolano habría resultado lesionado.

Durante el intercambio de disparos, una bala perdida también habría impactado la ventana de una vivienda ubicada en una urbanización de Ureña.

Finalmente lograron retirar el cuerpo

Después de los intentos fallidos, el Ejército logró ingresar a la trocha el sábado y sacar el cuerpo de Gabriel Claros Álvarez.

La familia recibió la información esa misma tarde, después de varios días de incertidumbre.

Una mujer que conocía a Gabriel y tenía el número telefónico de su padre habría sido quien comunicó la noticia a sus familiares.

Una familia esperaba darle sepultura

Gabriel era oriundo de Cúcuta y pertenecía a una familia de seis hermanos.

Era el cuarto de ellos y, según sus allegados, se caracterizaba por ser una persona reservada, noble y dócil.

Nunca tuvo esposa ni hijos y permanecía viviendo solo en el sector de El Escobal.

Sus familiares se reunieron en una funeraria mientras esperaban la llegada de uno de sus hermanos, quien reside en otra zona del país.

La sepultura estaba prevista para este martes 25 de agosto, en el Cementerio Central de Cúcuta.

Las circunstancias exactas del crimen continúan sin establecerse, mientras la situación de seguridad alrededor de la trocha permanece como uno de los principales factores del caso.

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