En Colombia, la tranquilidad que durante varias semanas se había vivido en el barrio Camilo Daza, en Cúcuta, terminó con el asesinato de José David Cristancho Ramos, un hombre de 58 años.
El crimen ocurrió la tarde del 23 de julio, dentro de la vivienda donde residía la víctima, ubicada en la avenida 6 con calle 47.
Según vecinos del sector, hacía tiempo no se registraba un homicidio en esa zona.
“Hacía rato que no mataban a nadie”, lamentó uno de los residentes mientras observaba el trabajo de las autoridades.
De acuerdo con las primeras versiones, José David se dedicaba a la venta de alimentos y bebidas en un puesto ambulante del centro de Cúcuta.

Así ocurrió el ataque
Las investigaciones indican que dos hombres llegaron en motocicleta hasta la vivienda de la víctima.
Los atacantes descendieron del vehículo y cruzaron un puente improvisado que conecta la calle con la casa, pasando sobre un pequeño caño.
Al saber que José David estaba en el interior, uno de los sicarios sacó un arma de fuego.
El atacante introdujo la mano por una ventana que permanecía abierta y disparó directamente contra el hombre, quien se encontraba en la sala.
La víctima no tuvo oportunidad de reaccionar ante el ataque.
Testigos aseguraron que se escucharon al menos seis disparos.
La mayoría de los proyectiles impactó a José David, quien falleció dentro de la vivienda.
Otros disparos quedaron incrustados en las paredes y el piso del inmueble.

Los responsables escaparon
Después de cometer el crimen, los atacantes regresaron por el mismo puente improvisado.
Posteriormente abordaron nuevamente la motocicleta y huyeron por una zona boscosa, lo que habría dificultado el seguimiento de su ruta de escape.
Al escuchar las detonaciones, varios vecinos salieron de sus casas para averiguar qué había sucedido.
Algunos observaron por la ventana y encontraron a José David tendido en el suelo, sin signos vitales.
Las personas que lo conocían avisaron a sus familiares.
Minutos después, los allegados llegaron al lugar y encontraron a la víctima sin vida.
La investigación continúa
Durante la inspección judicial, los investigadores preguntaron por la existencia de cámaras de seguridad en el sector.
Sin embargo, los habitantes respondieron que no hay cámaras de vigilancia en esa zona.
La ausencia de registros audiovisuales complica la identificación y el rastreo de los responsables.
Por ahora, el móvil del homicidio sigue siendo un misterio.
Las primeras indagaciones señalan que José David Cristancho Ramos no era conocido por tener conflictos personales.
Tampoco registraba antecedentes relacionados con actividades delictivas.
Las autoridades continúan recopilando pruebas y testimonios para esclarecer el crimen e identificar a los responsables.