En Colombia, la comunidad del barrio Escallón Villa, en Cartagena, permanece conmocionada tras el hallazgo sin vida de Rosa María Altamar Sanjuan, reconocida por su participación en los festivales gastronómicos de la ciudad, y de un hombre que vivía como inquilino en su propiedad.
La noticia se conoció este lunes 12 de octubre de 2026 y generó reacciones entre quienes conocían a Rosa Altamar y valoraban su aporte a las tradiciones culinarias de Cartagena.

¿Qué ocurrió en la vivienda de Escallón Villa?
Rosa María Altamar Sanjuan tenía 55 años y había vivido toda su vida en el barrio Escallón Villa. Su vivienda estaba ubicada en la calle 30F número 54-60, en el primer piso de una casa de dos plantas.
La mujer compartía el inmueble con Daniel Cuadrado, de 30 años, un vecino de su infancia a quien le alquilaba una habitación.
La noche del sábado 10 de octubre, Rosa habló por última vez con una de sus hermanas mientras preparaba los pasteles que vendería durante el fin de semana.
Según relató la familiar al diario El Universal, ambas conversaron durante un rato. Después, la hermana le recomendó descansar porque debía levantarse temprano para trabajar.
La mujer se encerró en su habitación, mientras la estufa continuaba encendida con los pasteles en preparación.

La familia comenzó a preocuparse
Durante la madrugada del domingo 11 de octubre, alrededor de las 4:30 a. m., la hermana intentó comunicarse por teléfono con Rosa para pedirle ayuda con el desayuno.
Sin embargo, no obtuvo respuesta. Aproximadamente una hora después, cuando se dirigía a trabajar, también fue hasta la vivienda y llamó varias veces a la puerta.
Como nadie respondió, pensó que su hermana había continuado preparando los pasteles y luego se había acostado.
Cerca de las 11:00 de la mañana, volvió a llamarla, pero tampoco logró comunicarse con ella. Al mediodía, contactó a una de las hijas de Rosa para pedirle que fuera a revisar qué sucedía.
La preocupación aumentó con el paso de las horas, pues resultaba extraño que Rosa no contestara las llamadas ni se comunicara con sus familiares.

El hallazgo de los dos cuerpos
Alrededor de las 3:00 de la tarde del domingo, una de las hijas de Rosa llegó a la vivienda y abrió la puerta.
En el interior encontró sin vida a su madre y a Daniel Cuadrado, cada uno en una habitación diferente.
De acuerdo con los familiares, Rosa estaba acostada en su cama, mientras que Daniel fue encontrado tendido en el piso.
Los allegados plantearon la posibilidad de que el hombre hubiera intentado salir al sentir el humo. Según esa versión, pudo caer de la cama y golpearse fuertemente la cabeza.
No obstante, esta explicación forma parte de las hipótesis familiares y no constituye una conclusión oficial sobre lo ocurrido.

Investigan una posible inhalación de humo
Tras el hallazgo, los cuerpos fueron trasladados a la morgue de Medicina Legal, donde se realizarían las necropsias correspondientes para establecer las causas de ambas muertes.
La principal hipótesis que se investigaba era una posible asfixia por inhalación de humo, relacionada con la estufa que habría permanecido encendida durante la preparación de los pasteles.
Hasta la publicación del informe, la Policía Metropolitana de Cartagena no se había pronunciado oficialmente sobre el caso.
Por esta razón, las causas exactas de los fallecimientos estaban pendientes de confirmación por parte de los especialistas forenses.

Rosa Altamar dejó una huella en la cocina cartagenera
Además de su trabajo como cocinera, Rosa María era reconocida por su participación en los festivales del Pastel y del Frito Cartagenero, en los que llevaba más de 17 años representando la tradición gastronómica local.
Cada fin de semana preparaba pasteles por encargo y también los vendía en un puesto ubicado frente a la Plaza de Toros, junto a la avenida Pedro de Heredia, cuando se realizaban eventos deportivos o musicales.
Su trabajo estaba ligado a una de las expresiones culinarias tradicionales de Cartagena, ciudad en la que vivió la mayor parte de su vida.
Aunque nació en Venezuela, sus familiares explicaron que primero residió en el barrio República de Venezuela y posteriormente se estableció en Escallón Villa.
Rosa dejó cuatro hijos y compartía su vivienda únicamente con su inquilino.
El Instituto de Patrimonio y Cultura lamentó su fallecimiento
El Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena (IPCC) expresó su pesar por la muerte de Rosa María Altamar Sanjuan y destacó su contribución a los festivales gastronómicos de la ciudad.
La entidad reconoció que su participación ayudó a preservar las tradiciones culinarias y el legado de las personas que mantienen viva la cocina tradicional cartagenera.
La muerte de la reconocida cocinera y de Daniel Cuadrado dejó interrogantes sobre las circunstancias del hecho, mientras las autoridades esperaban los resultados forenses para determinar qué ocurrió dentro de la vivienda.