En Colombia, la muerte de Yuritza Milena Magdaniel Molina ha generado consternación tras un accidente de tránsito ocurrido en la vía que conecta Riohacha, La Guajira, con Palomino, Magdalena.
El hecho ocurrió en la noche del domingo 7 de junio, en el kilómetro 88 del sector conocido como La Cachaca 1, según reportes de medios locales.

Accidente en la vía Riohacha–Palomino
De acuerdo con la información preliminar, Yuritza Milena Magdaniel Molina se movilizaba en un Chevrolet Sprint junto a Ricardo Andrés Martínez Tundeno, quien era el conductor del vehículo.
Ambos fueron impactados por una camioneta Toyota Fortuner de placas UNL-886, en circunstancias que aún son materia de investigación por las autoridades.
El choque habría ocurrido de forma violenta, presuntamente cuando la camioneta colisionó contra la parte trasera del automóvil donde viajaban las víctimas.

Víctimas del siniestro
En el lugar perdió la vida Yuritza Milena Magdaniel Molina, reconocida gerente del concesionario Autolitoral de la marca Chevrolet en Santa Marta, oriunda de Riohacha, La Guajira.
También falleció Ricardo Andrés Martínez Tundeno, conductor del Chevrolet Sprint, quien la acompañaba en el momento del accidente.
El conductor de la camioneta fue identificado como Dilan Ávila Fuentes, de 24 años, quien resultó lesionado y fue trasladado a la Clínica CEDES de Riohacha.
Hipótesis del accidente
Las primeras versiones apuntan al posible exceso de velocidad como una de las causas del siniestro en la carretera.
Otra hipótesis señala que la zona estaba muy oscura y con condiciones de serenado, lo que habría dificultado la visibilidad de los conductores.
Estas condiciones habrían influido en la reacción de los vehículos antes del impacto registrado en el sector vial.
Investigación en curso
Las autoridades continúan adelantando las investigaciones para esclarecer con precisión cómo ocurrió el accidente en este tramo de la vía.
De forma preliminar, también se reportó la posible existencia de una tercera víctima fatal, cuyo cuerpo habría sido retirado por miembros de la comunidad Wayuu.
Este hecho habría impedido su identificación inmediata por parte de los organismos judiciales en el lugar del siniestro.